domingo, 31 de julio de 2016

Viajando con una toddler. Viaje en coche


Ahora que toda España está de vacaciones, ya que es el mes oficial para viajar me he propuesto por fin (y aunque hace casi un año) hablaros de mi experiencia viajando con Basmati, en este caso en coche.

El objetivo del viaje era llegar hasta Valencia, es decir, cruzarnos las península de un lado a otro. Vaya por delante que, como he dicho en otros posts, Basmati es una niña movida, a la que el coche nunca le acabó de convencer. Mi primera idea fue ir en avión por reducir al máximo el tiempo de viaje... pero mi mari, aunque en breve no le quedará más remedio que subirse a uno, no es nada "fan" de este modo de transporte.

Al final llegamos al acuerdo de hacerlo en coche, con dormidas y visitas en distintas ciudades durante el recorrido. ¿Cómo lo organizamos?

  • Procuramos que los desplazamientos fuesen un máximo de 3 horas al día. Al final se nos quedaron días de 3, y días de 4 horas. Para los días de más horas procurábamos dividir el viaje en 2 franjas horarias.
  • Basmati tenía entonces 16 meses y todavía hacía 2 siestas. Procurábamos que los desplazamientos coincidiesen con tales siestas. Así si ella dormiría siesta sobre las 10,30 de la mañana salíamos a las 9,30, para aprovechar una hora antes de, la hora de la siesta y otro pequeño ratito después.
  • A Basmati en aquel entonces los dibujos animados le daban bastante igual. Por lo que yo tenía poca fe de que en el coche funcionasen, pero curiosamente sí que le interesaban más allí que en casa. Probablemente porque estando sentada y atada tampoco tenía mucho más que hacer que verlos... Eso sí, yo tenía que ir a su lado e ir dándole la mano mientras...
  • Siempre viene bien llevar provisiones de comida que se pueda comer en el coche, como palitos de pan, tortitas...
  • Basmati muchas de las veces se dormía sola viendo los dibujos llegada su hora de la siesta, pero a veces le costaba, se había "pasado de hora", etc. en estos casos me era útil distraerla haciendole "palma repalma" (otro juego de dedos os puede valer) o cantándole alguna canción que le gustaba mucho mientras le daba palmaditas
Otra de las grandes dudas que se plantea uno cuando hace este tipo de viajes es... ¿y cómo nos las organizamos una vez en el destino? Quiero decir, una niña de 16 meses no anda durante mucho rato, necesita hacer siesta... para nosotros resultaba imprescindible ir siempre con una silla de paseo y una mochila ergonómica.

En los ratos de turismo alternábamos entre ambas, siendo especialmente útil la mochila para dormirla. Basmati tomaba leche materna a demanda y por aquel entonces la demanda era bastante alta. La mochila resulta super cómoda para poder darle sin parar, de forma discreta e incluso como digo para dormirla mientras. Luego en la silla de paseo podía hacer la siesta si no necesitábamos desplazarnos ese día por la tarde.




En lo que respecta al alojamiento.

Nosotros excepto en Valencia que estuvimos en casa de unos amigos en las demás ciudades nos alojamos en hoteles. Como consejo de ahorro os diré que los conseguimos hiper baratos gracias a los puntos de Travel Club.

Reservábamos simplemente habitación para nosotros 2, en la reserva incluíamos una nota avisando de que viajábamos con un bebé de 16 meses, pero que no necesitaba nada. Y así fue, nunca reservamos cuna de viaje ni nada por el estilo, colechábamos igual que en casa, con la diferencia de no ponerla nunca en el lado de fuera de la cama para evitar que se cayese.

En cuanto a las comidas, viajábamos con una pequeña caja de víveres básicos para Basmati. Algo de fruta, tortitas, palitos de pan... y con lo que necesitaba para desayunar. Encontré en herboristería leche vegetal en formato brick de 250m.l., en super he visto (para quienes la uséis) que tienen la leche de fórmula 3 también en este formato... la leche entera sólo la he visto en 500 m.l....
Pues bien, con varios bricks (uno para cada desayuno en hotel), un bol, y los cerales (Hipp) ya dosificados viajábamos con su desayuno ya listo, sólo necesitábamos un microondas y una cucharilla. Al terminar lavábamos el bol en el lavabo del hotel y listo para el día siguiente.

El resto de comidas comía prácticamente lo mismo que nosotros. Os diré que realmente comer comer comió muy poco durante todo el viaje. Salvo algún día esporádico (un día que comió coliflor y una tortilla) su dieta podía ser básicamente el desayuno, pan, algo de fruta y mucha leche materna...
Considero que no tiene mayor importancia, es un cambio en la rutina y de hecho al volver a la normalidad volvió a comer como siempre (que la verdad sea dicha tampoco era mucha cantidad por aquel entonces)


Como experiencia personal os diré que el viaje me sirvió para perder mucho el miedo a hacer camino con ella. No sabía si llevaría bien dormir fuera de casa, las siestas, el ajetreo... y superó con creces mis expectativas. No me imagino ahora ningún año sin hacer una escapadilla!

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