miércoles, 14 de octubre de 2015

Lectura Salada: El sueño del bebé sin lágrimas

El Sueño del Bebé Sin Lágrimas, de Elisabeth Pantley, es el libro de referencia para aquellos padres que no se resignan a esperar a que el bebé madure para duerma "toda la noche" (ojo, para Pantley toda la noche son 5 horas! pero dice que se puede conseguir que duerman más tiempo seguido), pero se niegan a dejarlo llorar. Promete ser un método bastante libre y respetuoso, aunque tengo que decir que muchas de las ideas que propone son conductistas.



La idea general que propone Pantley es realizar unos cambios bastante sutiles y progresivos en las rutinas del bebé e ir tomando registro de los resultados cada 10 días. Estos registros que se han de hacer incluyen las siestas (cuántas, a qué hora, cuánto ha tardado en dormirse), los despertares nocturnos y (la primera idea para reflexionar) la rutina pre-acostarse, de entre 1 y 2 h. qué se hace, qué nivel de actividad y de iluminación hay.

La rutina es el eje fundamental de los consejos de Pantley. Los niños deben saber qué va a pasar a continuación, no es cuestión de tener una rutina estricta en la que a la x hora se bañan y a x hora leen un cuento, pero sí de encontrar una serie de pasos que les ayuden a relajarse y a saber que es hora de dormir. En la rutina de la noche debe haber poca iluminación y actividades calmadas, como masajes, lectura de cuentos, canciones... Para las siestas no es necesario una rutina tan amplia pero sí repetir un poco los tiempos, que más o menos sean siempre a la misma hora y un poco antes empecemos a bajar el ritmo.

Otras ideas que propone para niños más mayores son por ejemplo hacer un libro en el que se cuenten las rutinas del niño justo antes de dormir o un panel donde las vaya marcando. También relacionado con la rutina pero también ya con los despertares otras de sus ideas son 
  • facilitar al niño un muñeco o peluche para que se apegue a él 
  • utilizar una frase que le ayude. Esta frase se empieza utilizando cuando el niño está muy relajado, prácticamente dormido (hablamos de una frase del tipo "shhh es hora de dormir, pequeñita"), para poco a poco ir introduciéndola cuando esté más despierto y que le ayude a relajarse. En niños que duermen en cuna por ejemplo en una de las fases se les consuela diciéndole esta frase.

De cara a los despertares... la idea básica es en realidad la misma idea de Estivil... y es que los niños cuando se despiertan por la noche buscan reproducir la misma situación con la que se quedaron dormidos. Por eso se busca ir quitando esos apoyos que se utilizan para dormir, como el pecho o biberón, cantar, acunar...

¿Cómo?
  • Para bebés que colechan y toman pecho 
Progresivamente lo primero es deshacer la asociación succión - dormir. Para ello, la primera semana se ha de dormir al niño de otras formas (en el coche, paseándolo...) para que ellos mismos comprueben que pueden dormirse de otras maneras.

Hecho esto, para seguir deshaciendo esa asociación, iremos retirando el pezón al dormirse, primero justo cuando se duermen y luego cambiando cada 10 días a cuando se están durmiendo, adormilados y por último simplemente tranquilos.

Pantley explica que para hacerlo debemos sujetarles con un dedo la mandíbula para que no sigan succionando. Algo muy importante que ella repite en todo el libro es que si sale mal se vuelve a intentar. O si lo hemos intentado varias veces y no funciona lo dejamos para otro día, no es un método rígido, no pasa nada por volverse atrás en ningún momento. Más tarde podremos seguir adelante.

  • Para niños que duermen en cuna
Propone un plan en el cual cada vez se consuela al bebé con menos contacto físico. Primero cogiéndolo, luego acariciándolo, luego hablándole... Como ya he puesto en el punto anterior siempre que el niño tolere bien los cambios. Si se pone nervioso y llora se le vuelve a coger como se haría siempre. Igual que en el punto anterior entre cambios debe pasar un periodo de al menos 10 días. 

En principio la autora dice que se puede dormir toda la noche y seguir colechando, pero que en algunos casos es necesario (cuando todo lo demás no funciona) es necesario pasarlos a su cuna o cama al menos durante unos dias para cuando hayan reducido el número de despertares si queremos volver a aceptarlos en cama. Si lo que queréis es cambiarlos a su cama a su habitación, también incluye un apartado al respecto.



El libro tiene muchos otros apartados, como por ejemplo uno para madres revisando sus hábitos y rutinas de sueño cuando se da la situación de que los niños ya duermen pero ellas no... o una alternativa moderada al dejarlos llorar para madres pura  y verdaderamente desesperadas.

Si os encontráis en la situación de querer hacer con respecto al sueño de vuestros hijos siempre desde el respeto es un libro para mí muy recoemendable. Ya os adelanto que he cogido y utilizado algunas de las ideas y que próximamente aplicaré el método más o menos completo, prometo un post al respecto.

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