martes, 7 de abril de 2015

Credo

Esto es una entrada "chincheta" para enlazarla en futuras entradas que vendrán.
Antes de hablar de cómo crío a Basmati, me parece importante explicar en qué creo.
Porque la crianza es una religión... se es de Carlos González o de Estivil. Se da teta o biberón. Se deja llorar o se coge en brazos. Se es Cristiano o Musulmán. Como mucho se es "creyente pero no practicante" que es lo que soy yo en muchos aspectos, la verdad.

Creo que los hijos se tienen porque se quiere. Y que por tanto no son una carga.
Todas las madres y padres tienen derecho a estar cansados porque los niños agotan. Pero creo firmemente que expresiones como "me harta" o "mira que eres pesado hijo mío" deben ser prohibidas por la policía de la paternidad.

Creo que como yo a mi Basmati la he tenido porque he querido nunca voy a pensar que la tengo que meter en vereda y dejarle claro quien manda. La he tenido porque quiero conocerla, compartir mi vida con ella. Y con los que vengan.

Creo firmemente en el daño que hace dejar llorar a los bebés y niños.
Creo en dejarlos entrar en tu cama siempre que lo necesiten, porque quizá tú no recuerdes lo horrible que es dormir solo cuando eres niño, pero yo sí.

Creo que no existen los niños malos ni buenos. Creo que los niños son como son sin más. Igual que los adultos. Creo además que las categorías por las cuales los clasificamos en buenos o malos son bastante tontas. Ningún adulto es bueno por comer toda la comida, en todo caso es gordo. Tampoco es bueno por dormir la noche del tirón, es una persona por suerte sin problemas con el sueño.

Creo que reirte de tus hijos, engañarlos, chantejearlos, amenazarlos, etc. está totalmente fuera de lugar, porque como he dicho antes tú los has querido tener y me parece muy raro que teniendo una vida medianamente buena te hayas metido en el fregado de vivir con alguien con quien pelear los próximos 15 o 20 años.

Creo en dar teta como se cree en Dios. Lamento profundamente los casos de madres que han querido y no han pedido. Pero de las que han querido de verdad, que lo han intentado todo. Porque a mí mi lactancia me costó, pero la luché, Porque sé que no hay nada mejor y no voy a quitarle a mi hija "lo mejor" simplemente por mi comodidad, por compartir más las tareas o por poder seguir con mi vida cuanto antes.
Siento ser tan poco correcta, comprenderé que haya lectoras que prefieran irse.

Creo que la niñez es para ensuciarse, para andar descalzos, para abrazar gatos, para reirse sin parar, para tocar, oler, saborear... y realmente creo que la vida en sí misma es para todo eso, pero cuando nos hacemos adultos tenemos que dejarlo todo para cuando salimos de trabajar.

Que nadie piense que soy una libertina. Creo en los límites. Creo que las rutinas y los horarios nos ayudan a niños y a adultos. Creo que un poco de azúcar sabe mejor cuando no lo tomas todos los días. Creo que la vida es un traje gris y aunque quiera que mi vida siga siendo multicolor un papel importante como padres es enseñarles a vivir de traje gris sin desear morirse o huir.

Creo en el respeto a padres y suegros, aunque cueste. Creo que el vínculo con los abuelos y con otros familiares es importante para el niño y que hablar mal de ellos en su presencia contamina su mente.
Creo que hablar mal de cualquier persona o de una misma está también fuera de lugar sobre todo en presencia de niños.

Creo ciegamente en educar con el ejemplo y creo que todos arrastramos en nuestra espalda lo que fueron nuestros primeros años de vida, aunque haya gente que prefiera negarlo.





1 comentario:

  1. Bonito post. Yo también creo en esas cosas que comentas. Yo soy una de esas que apenas pudo darle el pecho y lo lamento. Espero que a/la que viene pueda dárselo.
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